Al comienzo de su ensayo
Arde la imagen, Georges Didi-Huberman escribe “la imagen quema: arde en llamas y nos consume”, y así intuimos en su crepitar una interrupción del saber, y en sus cenizas, las fisuras de un suceso en el cual la tragedia y la barbarie han dejado su impronta en nuestro conocimiento y en nuestra memoria. Por tanto, en la necesidad de reconocernos en una realidad donde las fronteras políticas vuelven a afianzarse, las expresiones culturales que desbordan o ignora el canon, las independientes o excluidas, las invisibilizadas o incómodas, se revelan como pavesas de un nuevo incendio.
En nuestro Dossier presentamos imágenes de la exposición Borderless Cuir. Cuerpxs sin fronteras México-Colombia, de Santiago Olaya, inaugurada en la Rectoría General como parte de la 4ta Jornada de la Diversidad Sexual.
En la sección Travesías, Carlos Alberto Rodríguez analiza la pieza audiovisual Teocalli, del Colectivo Los Ingrávidos; por su parte, Henry Eric Hernández nos habla de los entresijos de la exposición Paisaje-Monumento, y Raúl Mendoza Rosas indaga en los procesos de violencia que se reflejan en Apéndice y Ocre: la línea ha muerto, piezas finalistas del xli Premio Nacional de Danza Guillermo Arriaga inbal-uam 2024.
Yissel Arce Padrón, en Imagos, profundiza en las formas de la memoria presentes en la exposición Aparar la memoria, de Aurora Alcaide Ramírez —montada recientemente en la Casa del Tiempo de la uam—, y Ricardo Acosta-Torres, en Ágora, aventura un nuevo modo de repensar el papel del cuerpo en los procesos actuales de enseñanza aprendizaje.
En Fractales, Rafael Toriz conversa con el autor de Trilogía sucia de la Habana, Pedro Juan Gutiérrez; Nidia Curiel presenta una crónica de cómo fueron poblados los terruños de las Californias a lo largo de los siglos xvii y xviii y Vicente Francisco Torres hace un recuento de la obra como narrador de Víctor Hugo Rascón Banda. A Contraluz, obras de Georges Didi-Huberman, Lucía Cornejo y Lina María Parra Ochoa.
En el suplemento Tiempo en la casa, Nancy Viza presenta un doloroso recuento del caso de Celia Ramos y, a partir de él, revisita los distintos performances feministas que se sucedieron.